Las redes vecinales son esenciales para generar un espacio donde niñas y niños se puedan sentir seguros. En un modelo de vida privatizada, las redes se han ido deteriorando y debilitando y cada vez más las vecinas y vecinos son personas desconocidas que, como tal, pueden generar más desconfianza que apoyo.
La situación creada por el confinamiento nos ha hecho mirar y reconocer a quienes viven cerca. Han surgido nuevas historias que, tal vez, nos pueden ayudar a que niños y niñas tengan más referencias fuera de casa y puedan sentir más arraigo en el barrio.
23 de julio (2020)
12 horas
Programa pedagógico de piezas audiovisuales en torno a infancia y ciudad
Para quién: Público familiar (de 0 a 99 años)




